El jueves empecé a notar que se me caía el cabello, por lo que el viernes decidí cortarlo. Como mi estilista favorita estaba de vacaciones, en dos llamadas y tres sms se decidió la acción: nuestra amiga Myriam llegó a la casa armada de una maquinita y muchas ganas de echarme la mano. Así que empezamos. El ambiente fue mucho más ligero y divertido de lo que muestra el video. Cuando Myriam (ex)terminó mi cabello y tras 10 segundos de duda, Lavie ocupó el asiento del cliente. En verdad, nos divertimos mucho! Aquí van los videos editados por Lavie.
El corte de Andreea:
El corte de Lavinia:
martes, 9 de agosto de 2011
martes, 2 de agosto de 2011
Primera sesión de quimio, efectos secundarios
Pasaron exactamente dos semanas desde mi primera sesión de quimioterápia. Según había escuchado, la primera y la segunda serían las más llevaderas y luego empezaría lo más difícil.
Ahora les comparto mi experiencia: duranté los primeros 5 días lidié con las náuseas, a pesar del Aprepitant, de la Prednisona y del Metoclopramide.
Las náuseas inhibieron mi apetito, pero El Innombrable (así le llamo al monstruo que se manifiesta en mis entrañas cuando tengo hambre) despertó más feroz que nunca y fue mi salvación. Bajo su terror me puse las pilas para cocinar y alimentarme.
Cuando al fin de una semana ya no sentí náuseas, pensé: uf, la libré!
Pero fue breve mi alegría. La semana que siguió fue una cadena apretada de problemas que hicieron tambalear mi optimismo: un montón de aftas llenaros mis encías; mi garganta se infectó y la fiebre fue menuda molestia a comparación del dolor al deglutir; las hemorroides se agregaron a la lista y me hicieron sufrir lo suficiente como para pasar medio día en internet buscando remedios (otros que medicamentos), en la espera de poder comunicarme con mi doctor.
Bonita pesadilla si además le agrego la menstruación más abundante de mi vida (cuando el doctor me había hecho vislumbrar más bien la idea de la desaparición de la regla...al parecer, no es una regla).
En cambio, aún no pierdo mi cabello! ;-)))
Ahora les comparto mi experiencia: duranté los primeros 5 días lidié con las náuseas, a pesar del Aprepitant, de la Prednisona y del Metoclopramide.
Las náuseas inhibieron mi apetito, pero El Innombrable (así le llamo al monstruo que se manifiesta en mis entrañas cuando tengo hambre) despertó más feroz que nunca y fue mi salvación. Bajo su terror me puse las pilas para cocinar y alimentarme.
Cuando al fin de una semana ya no sentí náuseas, pensé: uf, la libré!
Pero fue breve mi alegría. La semana que siguió fue una cadena apretada de problemas que hicieron tambalear mi optimismo: un montón de aftas llenaros mis encías; mi garganta se infectó y la fiebre fue menuda molestia a comparación del dolor al deglutir; las hemorroides se agregaron a la lista y me hicieron sufrir lo suficiente como para pasar medio día en internet buscando remedios (otros que medicamentos), en la espera de poder comunicarme con mi doctor.
Bonita pesadilla si además le agrego la menstruación más abundante de mi vida (cuando el doctor me había hecho vislumbrar más bien la idea de la desaparición de la regla...al parecer, no es una regla).
En cambio, aún no pierdo mi cabello! ;-)))
viernes, 29 de julio de 2011
Mis platillos
Sin entrar en muchos detalles en esta ocasión: mucha fibra, muy poca grasa, muchos vegetales, mucha fruta, nada de carne, ningún lácteo, nada de azúcar refinada...
Parece una dieta draconiana, pero les aseguro que hasta ahora cada comida ha sido un deleite...
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